Recurso · Línea de tiempo

Línea de tiempo bíblica

De la creación a la iglesia primitiva: un mapa visual de cómo encajan, en el tiempo, todas las historias que estudiamos por separado en los cursos y estudios de este sitio.

Una nota sobre las fechas

Las fechas antes de Abraham —la creación, la caída, el diluvio— no tienen un ancla histórica externa clara, y los cristianos sinceros han fechado estos eventos de formas distintas a lo largo de la historia. Por eso las presentamos aquí sin fecha, solo en su orden. A partir de Abraham, usamos fechas aproximadas y tradicionales, ampliamente usadas en Biblias de estudio; algunos puntos —como la fecha exacta del éxodo— siguen debatiéndose entre eruditos serios. Lo que no está en duda es el orden y la dirección de toda la historia.

Génesis 1–2

La creación

Dios crea los cielos, la tierra, y al ser humano a su imagen. “En el principio”, sin fecha calculable.

Génesis 3

La caída

Adán y Eva desobedecen, y con ellos entra el quebranto al mundo. Pero incluso aquí, Dios ya promete un rescate.

Génesis 6–9

El diluvio

La corrupción se extiende hasta que Dios juzga con un diluvio, rescatando a Noé y su familia, y renueva su pacto con la creación.

c. 2000–1800 a.C.

Los patriarcas

Abraham, Isaac y Jacob reciben y transmiten la promesa: tierra, descendencia y bendición para todas las naciones.

Génesis 12–50 Ver lección →
c. 1800–1700 a.C.

José y la entrada a Egipto

Vendido por sus hermanos, José termina gobernando Egipto y lleva a toda su familia a establecerse allí.

Génesis 37–50 Ver lección →
c. 1700–1450 a.C.

Esclavitud en Egipto

Con el paso de los siglos, la familia de Jacob crece hasta convertirse en un pueblo esclavizado por un nuevo faraón.

Éxodo 1 Ver lección →
c. 1450 a.C.

El éxodo y el Sinaí

Dios libera a Israel de Egipto a través de Moisés y establece un pacto con ellos en el monte Sinaí. (Algunos eruditos proponen una fecha posterior, c. 1250 a.C.)

Éxodo 12–20 Ver lección →
c. 1450–1400 a.C.

El desierto y la conquista

Cuarenta años de incredulidad retrasan la entrada a la tierra prometida; bajo Josué, el pueblo finalmente cruza el Jordán.

Números–Josué Ver lección →
c. 1400–1050 a.C.

El período de los jueces

Sin un rey, Israel repite un ciclo de infidelidad, opresión y rescate, mientras crece un clamor por un liderazgo estable.

Jueces, Rut Ver lección →
c. 1050–930 a.C.

El reino unido: Saúl, David y Salomón

Israel tiene por primera vez un rey. Con David, Dios establece un pacto que sostiene toda la esperanza mesiánica posterior.

1–2 Samuel, 1 Reyes 1–11 Ver lección →
930–722 a.C.

El reino dividido

Tras Salomón, el reino se parte en dos. El reino del norte (Israel) cae ante Asiria en 722 a.C. tras siglos de idolatría.

1–2 Reyes Ver lección →
722–586 a.C.

Judá sola, y el exilio

El reino del sur sobrevive más tiempo, con algunos reyes fieles, pero finalmente cae ante Babilonia en 586 a.C., con la destrucción del templo.

2 Reyes 18–25 Ver lección →
586–539 a.C.

El exilio en Babilonia

El pueblo vive lejos de su tierra durante setenta años, tal como los profetas habían anunciado, mientras figuras como Daniel permanecen fieles en tierra extraña.

Salmos 137, Daniel Ver lección →
539–400 a.C.

El regreso y la reconstrucción

Bajo el decreto de Ciro de Persia, el pueblo regresa, reconstruye el templo y los muros de Jerusalén, aunque de forma modesta.

Esdras, Nehemías Ver lección →
c. 400–5 a.C.

Los cuatrocientos años de silencio

Malaquías cierra el Antiguo Testamento con una promesa abierta. Durante los siguientes cuatro siglos, ningún profeta vuelve a hablar.

Malaquías 3–4 Ver curso →
c. 5–4 a.C.

El nacimiento de Jesús

En el silencio se rompe con el anuncio más esperado de la historia: “Dios con nosotros” nace en Belén.

Mateo 1–2, Lucas 1–2 Ver lección →
c. 27–30 d.C.

El ministerio, la cruz y la resurrección

Jesús enseña, sana, muere en una cruz romana, y resucita al tercer día, cumpliendo cada hilo de la promesa que veníamos siguiendo.

Los cuatro Evangelios Ver curso →
30 d.C. en adelante

El nacimiento de la iglesia

Cincuenta días después de la resurrección, el Espíritu Santo desciende en Pentecostés, y la historia continúa a través de una comunidad enviada a todas las naciones.

Hechos 1–2